jueves, 17 de diciembre de 2015

LOS HIJOS DEL SOL

Luis Duarte. Congreso Indígena. Caracas, 2012

 
En los orígenes de la vida ya estaba presente - hasta es él el origen de la vida -; vio como se formó todo. Todos los elementos terrestres son su propia imitación. ¡Quién no lo puede ver! Todo el tiempo es fiel compañero del día, durante la noche, no abandona el mundo, su otro yo, su compañera nos ilumina.

Los primeros hombres y mujeres llegaron a adorarlo, se dieron cuenta de que era su creador. El omnipotente, deslumbrantes y fecundo. Supieron que sus vidas procedían de él. Su fuerza radiante dominó todo. Todos le debemos lealtad y vida. Decía el gran Ahcocariv, sacerdote supremo de los Nicas, quienes eran una raza fuerte y poderosa de guerreros por poseer la vitalidad de su Dios-Padre: El Sol. El gran Ahcocariv, como era la tradición, contaba a los jóvenes guerreros la historia de la creación de su pueblo. Continúa diciendo a los jóvenes: Estuvo en los principios, el gran Padre-Sol y su compañera Luna, la gran madre, pareja de nuestros orígenes. El gran Arochinaca, mi antecesor. me encomendó la tarea de conservar esto y transmitir a nuestra descendencia, los libros sagrados de nuestra historia pasada. Anteriormente fue tradición oral de generación en generación. Y fue Macorivacá, quien recogió el gráfico de nuestra sagrada vida pasada.

Los jóvenes oían con atención, entre ellos estaba el elegido para sustituir a Ahcocariv, en sus tarea de conservar la tradición. Continúo Ahcocariv expresando  a los jóvenes: Entre ustedes guerreros está mi sucesor. Deberá ser temerario, audaz y vigoroso, como el mismo Padre-Dios. Todos sin embargo, conocerán nuestra vida pasada y nuestros orígenes. Fue en el principio, el gran Padre-Dios: El Sol y su compañera, la gran Madre-Diosa: La Luna, que forjaron nuestra férrea estirpe. El Dios-Padre solidificó la gran hermana Tierra y disipó a sus hermanos Cielo y Mar. todos los elementos son imitación del Dios-Padre. El vasto mundo dio frutos y así nacieron los hermanos animales, plantas y aves, que volaron por los cielos. El Dios-Padre y su compañera Luna, marcharon al horizonte y se separaron. Entonces el Dios-Padre en las alturas metamorfoseado reinó el día y su compañera Luna metamorfoseada reinó la noche. El mundo estaba hecho, pero no bastaba.

Miraba el Dios-Padre faltaba el dominio de unos seres tan poderosos como él mismo Dios-Padre, para él estar tranquilo en su reino del día. Por esos tomó el Dios-Padre del mundo: tierra, agua y aire, y con su energía sopló del fuego divino, y dio vida a los seres de nuestra raza para que reináramos sobre los elementos de la hermana tierra y del mundo a nuestro alrededor. Y también allí en la tierra y el agua, y los aires reináramos en armonía como lo hicieron nuestros antepasados.

A los primeros seres, nuestros antepasados. Los hizo en pareja, para darle vida a todo los otros. La pareja es la vida de nuestras generaciones posteriores y de las anteriores. Los hizo iguales para estar en el mundo. de allí descendemos, de las parejas que recibieron la llama divina. De allí, nosotros los hijos del Sol y de la Luna, somos los herederos de nuestros antepasados y su legado. El cual estamos llamados a conservar y creer en nuestra viva tradición.   Yo he cumplido mi parte, ahora ustedes deberán hacer la suya... costumbre de nuestro pueblo.

El anciano hizo silencio, los jóvenes se levantaron, tomaron sus armas de guerra y salieron al combate contra el invasor de sus tierras y al combate. sabían lo que tenían que hacer. Cumplirían con la tradición de su pueblo y demostrarían que eran los hijos del Sol.





Siul M. Ducas
(Mar. 12. 1986)







BITÁCORA

Luis Duarte. De señoras. Chacao, 2013


A Carlos Suárez


El hombrecito se movía diligentemente de un lugar a otro. Se acomodaba los lentes sobre la nariz. Leía con pasmosa dedicación. Esta es mi bitácora. Aquí estoy reuniendo el saber universal, - se decía insistentemente. Sacaba citas y recortes de todos lados. Hacía un álbum de pegotes. Quería hacer una obra maestra.


Un día encontró un escrito poco convencional. Lo leyó con más avidez de la normal en él, luego se quedó absorto. Un tal J. L. Borges le había revelado un secreto. No podía creerlo, él le robó su idea, la atesorada por tanto tiempo. Ahora su obra sería intrascendente. Tomó una determinación. Lo mataré, dijo en su más profundo rencor.


Durante días se afanó en investigar dónde vivía el tal Borges. Meses después consiguió dar con su paradero. Hizo un viaje a un país llamado Bitinia, en donde residía el sujeto, su objetivo. Recorrió calles de una ciudad que nombraban Bonaires. El sitio le gustó mucho y olvidó por unos días sus propósitos.


Se ocupó de registrar en su bitácora todo los que veía, lo que oía. Se fue a la Biblioteca Central de la ciudad. En una de las salas, la más grande de todas, leyó un nombre, el del hombre que lo había llevado a esa ciudad. Recordó repentinamente  su determinación, buscó en el bolsillo de la camisa un papel doblado en cuatro partes. Lo abrió, leyó los garabatos que contenía: J. L. Borges. Calle Argentina, Quinta Buenos Aires, Bonaires, Bitinia. Olvidó su Bitácora III sobre la mesa .


Un taxi lo llevó a la dirección de destino. Tocó el timbre de la casa. Esperó. Una mujer de rasgos albinos, se asomó por la ventana. Volvió a tocar el timbre. Esperó. 


Al fin, la mujer salió para preguntarle con voz gangosa: qué desea, quién es usted.  Me llamo Saínez, busco al señor Borges, - le dijo. ¡Ah, un momento, señor! - contestó la mujer. Entró y volvió a salir. ¡Pase señor Saínez...! - le dijo invitándole a entrar a la casa. 


El corredor era largo y tenía muchas puertas. Con muchos espejos entre las puertas, lo cual lo hacia un espacio laberíntico. Los espejos reflejaban infinitamente su imagen, de lado y lado. Sintió de pronto un deseo de huir. Pero no,  metió la mano derecha en el bolsillo de la gabardina,  palpó el mango del revólver. Esperó, donde la mujer le indicó.


La mujer volvió con un sobre entre las manos, se lo entregó. Él lo tomó, lo abrió, era una nota para él:

Lo lamento mucho, pero alguien ha llegado primero que usted para cumplir su labor. He mirado el rostro de la Gorgona, y Hades mandó sus emisarios antes, en vista de su tardanza. 

J. L. Borges 

Bonaires, 13 de junio de 198(*)

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(*) Nota: en el manuscrito encontrado dos años después de la muerte de J. A. Saínez, ocurrida en 1998, nunca se pudo identificar la fecha, borroneada, de la nota de J. L. Borges.
J. James.











Siul M. Ducas
Mar. 9. 1995
(Jul. 24. 1996)



Con la idea de publicar un libro de relatos que implicara a algunos escritores latinoamericanos y venezolanos, con un juego de sus obras y sus ficciones, que han nutrido mis escritos. El cual reuniría en un libro llamado: Célebre escape del escritor

viernes, 4 de diciembre de 2015

ES SOLO UNA HISTORIA TRIVIAL

Luis Duarte. Serie obras de artistas: Gladys Meneses. Caracas, 2015



A mis amigos Julián, José e Iramay, 
pequeñas cositas ustedes saben...



Joanán es un tipo, así, de esos que si se quiere es extraño. Un cierto día me lo encontré en la calle, no sé por cual razón, nos pusimos a conversar de Galia... Galia  Fuenmayor.

Galia Fuenmayor era flaca, alta y si se quiere bonita. En realidad no lo era tanto, o por lo menos a mi, no me lo parecía. Bueno, pero tenía un cierto aire extraño y tal vez, lo que más me llamaba la atención en ella, eran sus ojos, que parecían de borrego triste. Tiene el pelo revuelto como macarrones o tallarines y una cara un tanto infantil y adulta al mismo tiempo...

Lo cierto es que Joanán... "yo la quiero mucho", eso fue lo que me dijo. Hablamos de Galia, mientras caminábamos por las inmediaciones del boulevard, a eso las 7 de la noche.

Joanán es extremadamente flaco y alto. Tiene una figura de muchacho crecido y estirado antes de tiempo. En parte es lo que lo hace algo extraño. En realidad nada más, con excepción de sus crisis nerviosas.

Caminamos todo el boulevard y me contó, todo el tiempo, sobre Galia, quiero decir, cosas de ella. ¡Era una obsesión! Al parecer, habían tenido una pelea de pareja. Estaba muy abrumado por lo ocurrido entre ellos.

Una que otra vez nos deteníamos a mirar las tiendas, cerradas a estas horas de la noche. Discos, libros, ropa, zapatos, todo para la "gente con clase", es decir, con mucho dinero en los bolsillos y en las chequeras. Pero a Joanán no le preocupaba eso... Lo único que pasaba por su mente, era Galia. "No hallo como quitármela de la cabeza" me decía a cada paso. "Sabes, se va para Oriente, para Casanay. No la veré más. me dijo que me olvidara de todo. Que había sido muy bonito, pero no...". Se quedó en silencio un momento, como para no llorar y luego dijo... "No quiero seguir hablando del asunto".

"Está bien te comprendo", le dije e intenté cambiar la conversación, pero no se pudo. "Son cosas que hay que afrontar - le dije - una vez me pasó algo similar - dije como para alentarle - son cosas que pasan". "Si son cosas que pasan". "Sí son cosas que pasan..." dijo en un tono de resignación, "pero como hace uno, son cosas que duelen".

"Está bien, Joanán, te entiendo pero uno no puede echarse a morir por una mujer así por así. Piensa que la vida da muchas vueltas y el mundo también". le dije. "Cierto Miguel, la vida da muchas vueltas, pero..." hizo una pausa y mirando con nostalgia agregó "... una cosa es la vida y otras ellas, aunque sean parte de la vida". Le miré y sonreí, me causó gracia. "Mira Joanán, ellas son muy interesantes y lo importante es saberse tratar" dije y continué, "ambos miembros de una pareja tienen su responsabilidad. Pero es importante una cosa, la comprensión y la comunicación. Sin eso nada funciona". Dijo, "sabes una cosa Miguel, tienes razón".  

Pasamos por una tienda, donde una eterna muñeca monta bicicleta de hacer ejercicios, está detenida. Esa muñeca, desde largo tiempo, la sé allí. Creo que antes de la construcción del boulevard. Miramos, no recuerdo por cuál razón, algo y hasta hubo un comentario que tampoco recuerdo. Pero bueno, son cosas de cosas. Seguimos caminando hacia la noche.




La vi sentada con él, no supe como se llamaba, hasta mucho después. Su nombre era Jesús, según tengo entendido. Isabel lo comentó alguna vez.
Isabel tiene pelo abundante y alborotado como un kilo de estopa, pero le luce bastante bien. Es una chica agradable, a pesar de todo, al principio cae un poco pedante porque es "refistolera" como dicen en la farándula. Pero yo diría que con mentalidad de pequeño burguesa, que ahora se ha dado por llamar "sifrina" y de allí lo de "sifrinismo". Bueno pero en fin, debe ser porque me acostumbré demasiado al ambiente del barrio, donde viví por mucho tiempo, pero eso no viene al caso. Yo sé que a pesar de eso, uno no escapa de la mentalidad "pequebú", para recordar a Benedetti.

Isabel estaba sentada al lado de Jesús, estaban escuchándole hablar, pero más que escuchándole, estaba en otra parte (quiero decir su mente). Tenía los pies sobre el banco de cemento en la Plaza Brión. Sus piernas  entrelazadas por sus brazos. Jesús tenía las piernas extendidas al frente del banco y estaba apoyado su cuerpoo sobre sus brazos echados hacia atrás.

Luego de aquel día la había visto otras veces con él. Pero a mi en realidad nunca me importó, pero no sé porque me llamó la atención. Creo que fue porque...

Caminamos  un rato más, Joanán quería descansar, pero no había un sitio apropiado. Le dije... "podemos tomarnos algo", pero me dijo "no tengo ganas". Así que seguimos caminando. Reanudamos la conversación anterior, cuyo tema central era Galia. Entre uno y otro tema que hablábamos, así no lo quisiéramos, Galia era el tema principal de nuestra conversación, ¡era inevitable!
Pero era que en realidad Joanán estaba muy mal con lo ocurrido entre ellos. Tal vez sus crisis nerviosas contribuían a que se viera de ese modo... Parecía un cuerpo andante, sin voluntad propia, un somnámbulo.   






... sabía lo de Iscario, mi querido compañero. Él está enamorado de Isabel. Pero esa es otra relación que no logro comprender del todo. Parece que ambos se gustan, pero no se deciden a comenzar o a terminar de ponerse de acuerdo. Son como los imanes se atraen y se repelen. "Esos dos si que son pendejos" le digo a Rosaura, "... no se deciden a hablarse claro y raspado de una vez, aunque los dos lo saben"

Isabel Cardonal es así, en el fondo tímida, aunque aparente otra cosa. a pesar de sus ropaje de extrovertida y de su pelo alborotado como un kilo de estopa, en el fondo es tímida y eso lo sé porque bueno..., pero tal vez no lo sepa Iscario, a pesar de conocerla. Pero él también es medio tímidón. 






"Galia es un ensueño, me tiene mal" me dice Joanán. "cuando la conocí, sentí una cosa extraña. Algo me decía que llegaríamos a tener un romance pleno. Sí, Miguel, ella ha significado mucho en mi vida. Sabes, al principio todo fue muy bello, me acuerdo que...




Realmente no sé si entre Isabel y Jesús hay algo. Nunca me ha gustado especular sobre cosas así. Pero pensando un poco en Iscario, creo que me supuse cosas. en realidad no, solo me cruzó por la mente, que la actitud tan extraña de Isabel en estos días se debía a él (me refiero a su presencia). Pensé que Isabel, tal vez, estaba enamorada de Jesús, cosa que no me consta y también un poco porque pensaba en Iscario. Lo cierto es que Isabel nunca se dio cuenta...



... cuando nos conocimos ella era dulce y tierna, creo que nunca ha dejado de serlo, pero entre nosotros las cosas cambiaron. Creo que fue..., porque cuando ella no se sentía a gusto  estando conmigo... tú sabes, en esos días cuando uno no quiere ver a nadie..., pero fue culpa mía, sí porque yo me hice ideas, esas ideas que uno se hace: TIENE A OTRO".

"Bueno tal vez nos faltó eso que tú dices, el diálogo. Conversar y aclarar las cosas a tiempo. Pero me atacó la duda y me consumió poco a poco, es terrible. ¡Terrible! A veces esas frases son melodramáticas, pero en este momento me expresan bien... es lo que siento, aquí".





... que yo pasé enfrente de ella. Estaba tan abstraída que no quise saludarla. tuve la intención por un momento, pero no, me contuve y pasé por sus narices como si no la conociera. Solamente la miré y a él, Jesús, me vio pero creo no se haya fijado en ello. Seguí, tomé el carrito y me quedé pensando en eso, no sé porqué.



Si, Miguel, es cierto esto te sonará cursi, pero es así." Llegamos al final del boulevard y tomamos la calle que conduce a la Avenida Casanova, en vez de seguir hasta el final del boulevard, es decir hacía la Plaza Brión. Joanán tomó el carrito que lo conduciría hasta su casa, luego de despedirnos. Me metí por un pequeño paso de peatones - desviación producto de la construcción del Metro, en el lugar - que conducía a la Plaza Brión y al final del boulevard; bueno al principio si voy en sentido opuesto. La ciudad ha cambiado mucho, sobre todo desde las construcciones de "la gran solución para...




Fue después de dejar a Joanán que vi a Isabel y Jesús, mientras hablaban en el banco de la Plaza Brión. Y fue en ese día que Miguel Alcántara, se dio cuenta de la terrible verdad...




... la ciudad", en ella conviven vestigios de todos los tiempos a su paso. Ella, la ciudad, es un mosaico de una arquitectura de techos rojos, pasando por los edificios de bajo tamaño, los de alto tamaño hasta las dos inmensas torres de vidrio como espejos que encandilan con el sol. Es un confluir de cubos negros, todo tipo de figuras geométricas... cubos, paralelepípedos, prismas hexagonales, o angulóides, ovaloides, rombos, romboides, etcétera, etcétera, etc. ..., etc. ..., etc. ..., etc. etc. ..., etc. ..., etc. ... y demás etcéteras que le pueda ocurrir.

Es una ciudad de esas comunes y corrientes, que se consiguen en cualquier parte del mundo o de los mundos. Ella (la ciudad) ha tenido su historia como cualquier otra y de aquellos tiempos "heroicos" de su fundación, los tiempos de aldea, los de los techos rojos con su supuesto estado de paz, sosiego, tranquilidad y reposo. Desde "aquellos tiempos" hasta el vertiginosos rápido afanoso acelerado violento industrioso angustioso inquieto desesperado repetitivo imperativo desordenado desocupado despreocupado ocupado áspero cruel injusto agotador c a n s a d o . . . etc... etc... etc... etc... y demás etc.. etc... de la metrópolis en que vivimos... sono muchas cosas.

Bueno en fin, de esta metrópolis que corre corre corre, de tráfico, de gente apurada, donde no hay tiempo, espacio ni lugar para nada y casi para nadie, en fin como ya dije antes... Ah, perdón, se me había olvidado pero, que era... vamos a ver, vamos a ver... ¡ah! ya recordé, Miguel Alcántara.

Bueno pero por falta de tiempo, de espacio y de lugar, otro día les diré lo que pasó con él. Bueno ya está bueno, hasta luego.  Colgó el teléfono y se fue a la cama. Mañana será otro día de rutina y se levantaría temprano "para ir a trabajar" como dice la canción. Bueno y... Haaaah... hasta mañana. Yo también tengo que levantarme temprano. Clin. ZZZZZZZzzzzzzzzzzzz......




Siul M. Ducas
Caracas.
Nov. 28. 1986